
Cuando se practica una cesárea, ni el parto ni el posparto son iguales a los de un nacimiento por vía vaginal. Pero no siempre se informa a la mujer de lo que le espera ni de cómo subsanar las molestias propias de esta intervención.
A continuación una detallada explicación de lo que puedes esperar luego de una cesárea:
Programada o repentina: la cosa cambia
Si te han practicado una cesárea programada, es decir que el médico ha decidido intervenirte con “fecha y hora”, sin esperar a que el parto se produzca de forma espontánea, seguramente tu ginecólogo ya te habrá puesto al tanto de lo que supone una cesárea, así como de las características del postparto.
Pero si la cesárea esta motivada por alguna dificultad en el parto, no estarás preparada ni física ni psíquicamente para afrontar el día después.
Tu primera sensación: yo no la quería
Con frecuencia la parte más difícil de la cesárea es la recuperación emocional. El parto por cesárea suele ser algo inesperado, y puede hacer que la mujer llegue a cuestionarse su feminidad y también sus capacidades biológicas. Las mujeres que suponían tener un cierto control sobre el nacimiento se sienten de repente impotentes. Esto, unido al hecho de que si te han realizado la intervención con anestesia general no puedes ver a tu hijo nacer y puede llevarte a un estado de ansiedad que en nada beneficia a tu recuperación.
Se recomienda no guardarse estos sentimientos, hablarlos abiertamente con la pareja, los amigos y familiares que se encuentren a tu lado. Así, no solo te desahogaras, sino que tu misma te convencerás de lo que, con toda seguridad, ellos te repetirán hasta la saciedad: todo ya ha pasado, y lo que de verdad importa es que el bebé este sano.
El gran dilema: puedo darle pecho?
Sin duda alguna, la operación no influye en el suministro de la leche materna ni en la capacidad ni en el deseo del bebé de succionar. De hecho, te vas a enfrentar a los mismos problemas de falta de entrenamiento que si hubieras tenido un parto vaginal. La única diferencia será el cansancio y el dolor postoperatorio, por eso, debes descubrir las posiciones que te sean mas cómodas. Intenta tumbarte de lado y luego, gira tu cuerpo para darle del otro pecho; así, ni el bebé ni tu tendrán que cambiar de posición.
Algunas mujeres dicen que la posición sentada, con varios almohadones para proteger la cicatrix, es la más cómoda. No te olvides que por más que te sientas bien es recomendable pedir ayuda para que te carguen al bebé y te lo coloquen bien.
La prueba de fuego: ponerte de pie
Para recuperarte, tienes que ponerte de pie, aunque, debido al dolor abdominal, te parezca que no podrás pararte. A las 24 horas del parto, el médico y las enfermeras te obligaran a levantarte. Primero te harán ir de la cama al sillón más cercano; poco a poco, irán ampliando la longitud de tus paseos. El truco para facilitar la incorporación consiste en arrastrarte hasta un lado de la cama y luego, con la ayuda de una silla que te habrán puesto cerca, poner primero un pie y luego otro. Te marearás, pero es normal tras una intervención así. Cuanto más te muevas, más rápido te recuperarás.
Goteo, sondas y otros apéndices molestos: pero necesarios
Tras la operación, te insertarán una sonda o catéter en la vejiga. Se debe a que, durante la intervención, esta ha podido sufrir alguna alteración que impida su correcto funcionamiento. Puede que cuando te la retiren sientas un dolor al orinar, pero es normal.
También estarás conectada a un goteo intravenoso que te mantendrá nutrida e hidratada (recuerda que no puedes comer), y a través del cual se te suministrará la medicación que precises (generalmente un fármaco a base de oxitocina para estimular las contracciones uterinas y algún analgésico). Muchos médicos instalan el redón, una especie de tubo que sale de la cicatriz abdominal que sirve para que drenen las secreciones del interior y evitar así posibles acumulaciones. Lo retirán a las 24 o 48 horas del parto.
Tu principal enemigo: los gases
Como siempre que se trata de una intervención abdominal, uno de los problemas mas molestos del postoperatorio son los gases. La formación de gases se debe al cese temporal de a actividad intestinal debido a la anestesia, al traumatismo ocasionado por la operación y a la inmovilidad. Lo único que puedes hacer es cambiar de posici6n el mayor número de veces posible, ya que los médicos no aconsejan la medicación, pues, a veces, retrasa la actividad intestinal. De todas formas, tranquila: pasados los dos primeros días, el problema suele pasar.





















Hola tengo 6 mesesitos y medio de embarazo y espero a una linda princesita, y mi mayor medio es precisamente este!!!! una cesarea!!
TODO LO QUE DICEN EN ESTA PAGINA ES TOTALMENTE CIERTO PERO CREO QUE VALE LA PENA MAS QUE EL PARTO NORMAL, PORQUE EL BEBE NACE PERFECTAMENTE SIN NINGUNA COMPLICACION APARTE QUE CUANDO ES NORMAL POR ESTAR ESPERANDO LAS FAMOSOS CONTRACCIONES EL BEBE SUELE PASARSE DE TIEMPO Y HACERCE Y TRAGARSE SU POPO Y ES UNA GRAN INFECCION PARA LA MAMA Y PARA EL BEBE LA MUERTE. NO IMPORTA QUE DUELA PERO QUE EL BEBE NASCA SANO, SOY MAMA DE 2 VARONES QUE FUERON CESAREA Y VOY POR EL TERCERO Y TAMBIEN SERA CESAREA.
quiero saber si puedo volcer a entrenar tube cesaria hace 8 meces.gracias
mariela, luego de una cesarea no es recomendable hacer un esfuerzo fisico mayor como entrenar hasta despues de un año.
Yo la verdad, mi niño fue por parto natural, y el que está en camino espero que también me da cosa lo de la cesarea aunque conozco amigas que les fue muy bien y están muy contentas. Además dicen que el post cesarea no fue tan malo como se esperaban.
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tenia muchas dudas y pues me entere gracias a esta pagina de cosas q ni imaginaba……………………… exelente informacion gracias